How to live plastic free like our abuelas

Como vivir sin plastico, como nuestras abuelas

Image, Grandmother cooking. How to live plastic free like our abuelas.

Not long ago, our abuelas lived plastic free and they did just fine. They raised families, cooked meals, stored food, and cleaned their homes with simple tools and trusted habits. No plastic wrap, no Ziploc bags, no single-use everything. And guess what? Life was simpler, healthier, and more intentional. If you’ve ever wondered how to live plastic free like our abuelas, the answer is this: they didn’t need it. And we don’t need as much of it as we’ve been told.


When Plastic Took Over

The big shift toward plastic really began in the 1980s and 90s. Companies promised convenience: plastic containers, bags, bottles, wrap, cheap, lightweight, and everywhere. Suddenly, the things that used to last, like glass jars, cloth napkins, or metal lunchboxes were replaced with disposable, single-use versions.

By the early 2000s, plastic was in nearly every room of the house: the kitchen, the bathroom, the closet. What we gained in convenience, we lost in health, sustainability, and culture.


Why It’s Time to Relearn Their Ways

We know that plastic is convenient. It makes food storage easy, it’s budget-friendly, and it’s what many of us grew up using. But today, we also know the cost: plastic is polluting our water, entering our bodies, and disrupting our hormones. Our abuelas didn’t have to worry about microplastics in their food or phthalates in their shampoo.

Going plastic-free today isn’t easy. It’s in everything, food packaging, clothing, furniture, and personal care products. But when we pause and remember how our abuelas lived: reusing glass jars, sweeping with straw brooms, washing with simple soap, and cooking from scratch. We’re reminded that it can be done. And we don’t have to be perfect.


How to Live Without Plastic Like Our Abuelas

At Vida Noble, we believe the path forward starts by looking back. Learning how to live without plastic like our abuelas means honoring their strength, wisdom, and resourcefulness. and choosing what’s best for our bodies, our children, and our planet.

Start small:

  • Swap plastic wrap for beeswax cloth
  • Use cloth napkins instead of paper towels
  • Store leftovers in glass jars
  • Say no to plastic bags, carry a reusable tote
  • Choose natural fibers like cotton or linen over polyester

Our abuelas taught us to care for what we have, to waste less, and to always think of the next generation. We’re not trying to go backwards, we’re moving forward with the same heart and values.

Let’s honor their legacy by living with more care, more faith, and less plastic.

Product Recommendations:

Beeswax wraps

Glass containers

Natural fiber brushes/sponges

Reusable Produce Bags

Reusable Grocery Bags

Teflon Free Pots and Pans

Como Vivir Sin Plastico Como Nuestras Abuelas

No hace mucho, nuestras abuelas vivían sin plástico, y estaban perfectamente bien.

Criaban familias, cocinaban, guardaban comida y limpiaban sus casas con herramientas simples y hábitos de confianza.
Sin papel film, sin bolsas Ziploc, sin todo desechable.
¿Y sabes qué? La vida era más simple, más saludable y más intencional.

Si alguna vez te has preguntado cómo vivir sin plástico como nuestras abuelas, la respuesta es esta: ellas no lo necesitaban. Y nosotros no necesitamos tanto como nos han hecho creer.


Cuando el Plástico Tomó el Control

El gran cambio hacia el plástico comenzó realmente en los años 80 y 90.
Las empresas prometieron conveniencia: envases, bolsas, botellas, papel film, todo plástico, barato, liviano y por todas partes.
De repente, cosas que antes duraban, como frascos de vidrio, servilletas de tela o loncheras de metal, fueron reemplazadas por versiones desechables y de un solo uso.

Para los años 2000, el plástico estaba en casi todos los rincones del hogar: la cocina, el baño, el clóset.
Lo que ganamos en conveniencia, lo perdimos en salud, sostenibilidad y cultura.


Por Qué Es Hora de Reaprender Sus Costumbres

Sabemos que el plástico es conveniente.
Hace más fácil guardar alimentos, es económico y muchos de nosotros crecimos usándolo.
Pero hoy también conocemos el costo:
El plástico contamina el agua, entra en nuestros cuerpos y altera nuestras hormonas.
Nuestras abuelas no tenían que preocuparse por microplásticos en su comida ni por ftalatos en su champú.

Vivir sin plástico hoy no es fácil. Está en todo: envases, ropa, muebles y productos de cuidado personal.
Pero si hacemos una pausa y recordamos cómo vivían nuestras abuelas, reutilizando frascos de vidrio, barriendo con escobas de paja, lavando con jabón simple y cocinando desde cero, nos damos cuenta de que sí se puede.
Y no hace falta hacerlo perfecto.


Cómo Vivir sin Plástico Como Nuestras Abuelas

En Vida Noble, creemos que el camino hacia el futuro comienza mirando al pasado.
Aprender a vivir sin plástico como nuestras abuelas es honrar su fortaleza, sabiduría y creatividad, y elegir lo mejor para nuestro cuerpo, nuestros hijos y nuestro planeta.

Empieza con pasos pequeños:

  • Reemplaza el papel film con telas enceradas de cera de abeja
  • Usa servilletas de tela en lugar de toallas de papel
  • Guarda las sobras en frascos de vidrio
  • Di no a las bolsas plásticas, lleva una bolsa reutilizable
  • Elige fibras naturales como algodón o lino en lugar de poliéster

Nuestras abuelas nos enseñaron a cuidar lo que tenemos, a desperdiciar menos y a siempre pensar en la próxima generación.
No se trata de retroceder, sino de avanzar con el mismo corazón y los mismos valores.


Honremos su legado.


Recomendaciones de Productos: